Hyundai avanza con paso firme hacia 2026, sosteniendo volumen, ajustando estrategia y afinando su apuesta por la electrificación. La armadora coreana prevé superar los 4.15 millones de vehículos vendidos a nivel global en 2026, luego de un 2025 prácticamente plano, con 4.13 millones de unidades comercializadas, apenas 0.1% menos que en 2024. En un mercado global cada vez más competitivo y presionado por costos, aranceles y nuevas marcas, mantener volumen ya es una victoria.

Para lograrlo, Hyundai Motor Company planea colocar más de 3.45 millones de unidades fuera de Corea del Sur y alrededor de 700,000 vehículos en su mercado doméstico durante 2026. En 2025, la firma vendió 3.42 millones de unidades en mercados internacionales, una ligera baja del 0.3% interanual, mientras que Corea del Sur creció 1.1%, con 712,954 unidades.

Electrificación: ¿negocio rentable o inversión a largo plazo?

Aquí está el punto clave. La electrificación aún no es el motor de rentabilidad inmediata para Hyundai, pero sí es estratégica y necesaria para sostener el negocio a mediano y largo plazo. Al igual que otros grandes fabricantes, la marca ha enfrentado márgenes más ajustados en vehículos eléctricos puros, presionados por el costo de baterías, inversión industrial y competencia de marcas chinas.

IONIQ 9 está construido sobre la innovadora arquitectura E-GMP de Hyundai Motor, con un sistema de electrónica de potencia (PE) mejorado que brinda confianza a los conductores en cualquier terreno a través de su relación de transmisión optimizada para subir pendientes y un inversor avanzado de dos etapas para una mejor eficiencia.

Sin embargo, el portafolio híbrido ha sido el verdadero amortiguador financiero. Los híbridos permiten a Hyundai cumplir regulaciones, reducir emisiones y proteger márgenes, mientras la infraestructura y la demanda de eléctricos maduran en distintos mercados. En otras palabras: la electrificación no es todavía la gallina de los huevos de oro, pero sí evita quedarse fuera del juego.

Estrategia defensiva… y ofensiva

Hyundai también ha dejado claro que la rentabilidad futura no depende solo del producto, sino de cómo se produce. La compañía está minimizando el impacto de los aranceles mediante planes de localización, reconfigurando su cadena de suministro y ejecutando una transformación interna en métodos de trabajo y liderazgo.

El mensaje lo sintetizó su presidente ejecutivo, Ju-yung Chung, al afirmar: “Cuando las condiciones se complican y la competencia es feroz, nuestra mayor fortaleza será nuestra capacidad de evolucionar continuamente manteniéndonos cerca de nuestros clientes.” Traducido al lenguaje de la industria: menos rigidez corporativa, más velocidad de adaptación.

El fondo del asunto

Hyundai no está creciendo a doble dígito, pero tampoco está perdiendo terreno. En un contexto donde muchos fabricantes ajustan expectativas, sostener más de 4 millones de ventas globales es señal de solidez. La electrificación, por ahora, no es la principal fuente de ganancias, pero sí es la llave para proteger el futuro del negocio frente a regulaciones, nuevos competidores y cambios en el consumo.

Hyundai resiste la tormenta: 4.15 millones de autos y una electrificación que aún no da utilidades

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