La industria automotriz vive de cifras, pero también de relatos. Y cuando los números se mezclan con egos, redes sociales y tecnología, el resultado puede ser explosivo. Eso es exactamente lo que pasó cuando Elon Musk aseguró que el Tesla Model Y había sido el coche más vendido del mundo por tercer año consecutivo. Una frase corta… que desató una tormenta larga.

El mensaje apareció el 30 de diciembre en X, la red social que también es propiedad de Musk. Con su estilo directo, celebró lo que para él era un nuevo triunfo histórico de Tesla. El problema es que varias fuentes del sector y analistas internacionales no coinciden con esa versión.

El dato que cambia la historia

Según los registros más recientes, el último año en que el Tesla Model Y lideró claramente las ventas globales fue 2023. En 2024, el panorama cambió: el Toyota RAV4 recuperó el primer lugar, impulsado por su enorme presencia en mercados clave como Estados Unidos, Europa y Asia.

No fue un matiz técnico ni una diferencia mínima. Para Toyota, la afirmación de Musk simplemente no era correcta. Y decidió decirlo en voz alta.

Robert Tickner, responsable de comunicación de Toyota en Europa, publicó en LinkedIn un mensaje claro:
El Tesla Model Y no fue el auto más vendido en 2024 y tampoco lo sería en 2025, según las proyecciones actuales.

Dos Toyota al frente

Las previsiones para 2025 refuerzan esa postura. De acuerdo con estimaciones ampliamente compartidas en la industria, el Toyota RAV4 y el Toyota Corolla liderarían las ventas globales, dejando al Model Y en posiciones más bajas del ranking.

Pero lo que convirtió este episodio en algo especial no fue solo la disputa por el número uno. Fue la forma.

Tickner citó como fuente nada menos que a Grok, el chatbot de inteligencia artificial desarrollado por la empresa de Elon Musk e integrado tanto en X como en los vehículos Tesla. Según Grok, con base en datos disponibles, el Tesla Model Y no lidera el mercado mundial ni en 2024 ni en 2025.

La ironía perfecta

El detalle no pasó desapercibido:
Toyota estaba usando una herramienta creada por Musk… para desmentir a Musk.

La ironía tecnológica fue tan potente como el dato mismo. Grok, diseñado para ofrecer respuestas basadas en información actualizada, terminó siendo el principal argumento de Toyota para desmontar el mensaje del CEO de Tesla.

Hasta ahora, Elon Musk no ha respondido públicamente a la réplica de Toyota. Tampoco Tesla ha publicado un comunicado aclarando de dónde salieron los números que respaldaban su afirmación inicial.

Más que ventas: una pelea por el relato

Este choque va más allá de quién vendió más unidades. Refleja algo más profundo:
la batalla por controlar la narrativa en una industria que está cambiando de piel.

Tesla sigue siendo el referente del coche eléctrico. Nadie le discute ese liderazgo. Pero Toyota juega otra partida:
una estrategia multitecnológica que combina híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros, lo que le permite mantener volúmenes masivos a escala global.

En un mercado cada vez más competitivo, ya no basta con vender más.
También hay que contar mejor la historia. Porque hoy, la percepción pública pesa casi tanto como las cifras… y perder el control del relato puede doler tanto como perder el primer lugar.

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