¿Cuántas veces cambiaste de smartphone en últimos 5 años, cuántas veces renovaste tu guardarropa, cuántas veces cambiaste de opinión de opinión acerca tus convicciones más arraigadas?

Esta nueva cultura de “desechabilidad” se está trasladando a las parejas. ¿recuerdas la fase y “vivieron juntos para siempre”? Parece que cada día más pertenece a la casilla de la ciencia ficción.

De acuerdo con datos del INEGI el índice de divorcios en México ha crecido cuatro veces desde 1986, esto independientemente de que las parejas en la actualidad deciden evitar el matrimonio.

El úsese y luego tírese se esta arraigando en nuestro ADN, ya no deseamos arreglar nada, preferimos cambiar. O al menos eso lo revela el INEGI quien detalla que el tiempo promedio que pasaron casadas las parejas fue de 2 años y 4 meses.

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Por entidades Campeche, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua y la Ciudad de México mostraron ser las entidades con más divorcios por cada cien matrimonios.

En contraste, Puebla, San Luis Potosí, Guerrero y Chiapas fueron las entidades que menos se divorcian.

¿A qué edad se divorcian hombres y mujeres?

De acuerdo con la encuesta, las mujeres se divorcian más jóvenes con un promedio de 33.5 años, mientras que los hombres mantienen un promedio de 40 años cuando deciden dar por terminado el matrimonio.

Las Principales causas de divorcio: la más común es el mutuo consentimiento, seguido del abandono del hogar, en tercer lugar, la violencia intrafamiliar y finalmente, adulterio o infidelidad.

Un dato para elegir mejor: las entidades más infieles en México son:

  • Zapopan
  • Guadalajara
  • Puebla
  • Ecatepec
  • Ciudad de México
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Y esto no lo dice un “de acuerdo con un estudio”, sino una encuesta formal realizada por el mismo INEGI.

Ahora si no quieres ser parte de estas estadísticas.

Treinta lecciones para amar, de Karl Pillemer, dice que las relaciones empiezan con el deseo de compartir la vida con el otro; pero más que esto, con la sensación de que no somos capaces de vivir si el otro.

Para Pillemer, los matrimonios duran si los implicados tienen buenas capacidades para soportar la habituación, con ello la monotonía y con ello el desencanto.

Bradford Wilcox, director del National Marriage Project, cree que todo empieza con la decisión de “permanecer casados”. Pues todo matrimonio feliz va a vivir muchos momentos de infelicidad y debe ser capaz de sobreponerse a ellos.

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Wilcox dice que las parejas que duran se respetan y se admiran. Aceptan las fallas del otro sin insistir verbalmente en señalarlas, pues el otro es un aliado en la vida.

Tienen un nivel alto de intimidad. Se trata de sentirse entendido y aceptado. Cada uno contribuye al crecimiento de la autoestima del otro. El irrespeto, la burla y la crítica son armas de destrucción matrimonial, que ninguno de los dos acepta.

Las parejas que duran se comunican como si estuvieran defendiendo los intereses de una empresa.

Divorcios en México tan desechables como un smartphone

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