Llevamos un par de décadas viendo cómo la “fiebre SUV” lo domina todo. Durante la última década, en el argot de ventas se asegura que si quieres vender, una SUV debe de ser, sin embargo, sabemos que los consumidores somos bipolares y las tendencias, gustos y necesidades son altamente cambiantes.

Pero, ¿estamos ante el principio del fin de los SUVs? Algunos creen que esta moda tiene los días contados, mientras otros aseguran que su despedida está muy lejos. De hecho, la llegada del coche eléctrico les ha dado un segundo aire. Por pura física, al colocar las baterías bajo el piso, el coche gana altura inevitablemente, haciendo que un SUV sea la solución más “sencilla” frente a un sedán tradicional.

Sin embargo, hay voces de peso que no están nada contentas. Ralph Gilles, el jefe de Diseño de Stellantis, fue tajante: está “harto de los SUV”. Para Gilles, estas carrocerías son, técnicamente, peores que un compacto o un sedán.

El argumento es simple: los SUV son más pesados, cortan peor el aire y gastan más combustible. Es cierto que ofrecen un interior amplio y una capacidad de carga difícil de igualar en un sedán de tres volúmenes, pero Gilles está convencido de que la tendencia ya tocó techo. Según él, el público pronto empezará a exigir formatos más clásicos, y es algo que Stellantis ya está empezando a cocinar en sus estudios de diseño.

Ralph Gilles, jefe de Diseño de Stellantis.

El mercado pide volver a las bases

“Mucha gente está pidiendo sedanes”, asegura Gilles. Parece que las nuevas generaciones de diseñadores tienen la vista puesta en los compactos deportivos de los 80, como el mítico GTI. Buscan un coche con personalidad, que sea divertido de conducir y fácil de estacionar. Esta nostalgia por lo práctico está obligando al grupo a replantearse sus próximos lanzamientos.

Al final, la última palabra la tendrá el comprador. Si el mercado sigue pidiendo camionetas, las marcas las seguirán fabricando. Pero marcas como Alfa Romeo o Maserati ya están buscando nuevos retos para romper con la monotonía visual del panorama actual.

Gilles cierra con una reflexión sobre el día a día en Stellantis: “Lo mejor es que nos seguimos divirtiendo. Trabajamos de forma horizontal, sin jerarquías rígidas, rotando a los diseñadores entre marcas para mantener las ideas frescas. Me gusta ‘remover la tierra’ para ver qué brota, y de ahí están saliendo resultados increíbles”

“Estoy harto de los SUV”: La confesión que sacude los tableros de diseño de Stellantis

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