A lo largo de cuatro meses estuvimos cerca de reuniones y ceremonias de un Telar de la Abundancia. Uno de los cientos o miles que se están esparciendo en todo México. El objetivo según nos explicaron, es el empoderamiento económico de los miembros que pertenecen a éstos, ayudar a lograr objetivos o planes de vida que muchas veces son mermados por los requisitos e intereses bancarios.

En las ceremonias apreciamos que las mujeres entregan su regalo (representado en dinero) a la mujer que se encuentra al centro de la estructura. Esta mujer previamente pasó por tres ciclos donde se requirió su activa participación en mensajes y reuniones para remarcar la confianza, dicen. “En este movimiento todas nos conocemos, todas somos hermanas, madres, hijas, amigas, por lo tanto es imposible que alguna mujer pierda su dinero porque entre todas ayudamos a financiar nuestros sueños”. Nos comentó Luisa, mujer activa en un telar de la abundancia.

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La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), informó que un crédito personal o de nómina puede alcanzar una tasa de interés de 100 por ciento, y una tarjeta de crédito puede aumentar los intereses de la deuda hasta en un 97 por ciento. Ahí es cuando entran los Telares de la Abundancia y cambian el esquema de préstamo por regalo de dinero.

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Consientes de que existe una campaña de desprestigio y algunos medios de comunicación han tachado a este movimiento económico como fraude, Luisa nos comenta: “No es un fraude porque no hay enriquecimiento ilícito, no hay engaño ni aprovechamiento del error. La base de este movimiento es la confianza y trabajar en equipo. ¿Cómo podría desconfiar de la mujer que me invitó si es mi hermana?.”

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La sociedad se está enfrentando a una nueva manera de repartir el dinero. De conseguir ingresos a corto plazo para cumplir objetivos. “Estoy feliz y agradecida con el movimiento, pero no por eso dejaré mi profesión, yo sigo trabajando en un despacho de abogados, sólo que ahora con menos deudas y conociendo a mujeres increíbles.” Finalizó Luisa.

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