MG decidió dar un golpe sobre la mesa. La marca, que mantiene su herencia británica bajo el paraguas del gigante SAIC Motor, acaba de anunciar que ya está produciendo en serie sus nuevas baterías de estado semisólido. No es un anuncio cualquiera: se convierten oficialmente en el primer fabricante del mundo en llevar esta tecnología directamente a la línea de montaje de vehículos eléctricos de calle.

Bajo el sello ‘MG SolidCore Battery’, esta innovación promete resolver de un plumazo los grandes “peros” del coche eléctrico. Según la compañía, el usuario notará una autonomía significativamente mayor y, lo que es más importante, tiempos de carga mucho más cortos. Además, estas baterías están diseñadas para no flaquear cuando el termómetro baja de cero y para ofrecer estándares de seguridad superiores a los de las celdas convencionales.

¿Cuándo las veremos en la calle? La hoja de ruta está clara: MG planea integrar estas baterías en su gama europea a finales de 2026. Es un movimiento estratégico para satisfacer a un cliente, el europeo, que cada vez exige coches más capaces, fiables y que no dependan constantemente de un enchufe.

Fráncfort: el nuevo cuartel general de la ingeniería

Pero la estrategia no acaba en los componentes. SAIC Motor ha reforzado su estructura en el continente con la apertura de su nuevo Centro Europeo de Ingeniería en Fráncfort, Alemania. Bajo el lema “en Europa, para Europa”, la marca deja claro que ya no basta con importar modelos; hay que diseñarlos pensando en las particularidades de nuestras carreteras.

Este nuevo núcleo técnico en Alemania no trabajará solo. Su misión es adaptar los vehículos a los hábitos de conducción europeos, el clima variable y la infraestructura vial de la región, sumándose al trabajo que ya realizan los equipos de diseño en Londres y Reino Unido. Con este despliegue, MG consolida un ecosistema de desarrollo propio que busca que sus próximos lanzamientos se sientan, se conduzcan y respondan exactamente como espera un conductor europeo.

MG golpea primero: así es la batería de estado semisólido que llegará en 2026

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