Más allá de las emociones que nos provocan la Fórmula 1, esta competencia tiene un objetivo extra: ser un laboratorio de pruebas tecnológicas para los vehículos de calle.

Si bien es cierto hay algunos compuestos que nunca llegarán a los vehículos comerciales, por el simple hecho que nadie pagaría, por ejemplo, los costos promedios de los espejos retrovisores que vemos en los monoplazas es de aproximadamente de $250 mil dólares… ¡cada uno!

Tampoco creo que ninguna marca comercial esté dispuesto a colocar una manta de 3 metros cuadrados de oro de 24k para disipar el calor del motor y más cuando el costo promedio está en $1,433 dólares la onza. Todos los motores en Formula 1 están aislados por este material.

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Un nuevo aditamento llega de la pista, a la calle.

El controversial ‘MGU-H’, que convierte los gases calientes de los escapes en energía eléctrica y que ha demostrado ser el elemento más desafiante de las unidades de potencia turbo híbridas de la F1 desde que su implementación en 2014.

Los dolores de cabeza que causa a algunos fabricantes para dominar esta tecnología, junto con los costos de hacerlo, han dado lugar a varias presiones para tratar de eliminarla de la categoría a largo plazo.

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Pero siempre hay dos caras en una moneda y para Mercedes, que ha ganado todos los campeonatos durante la era de los motores turbohibridos, defienden los beneficios de esta tecnología no sólo eso, ahora dan el siguiente paso al implementarla a sus vehículos de calle.

Tobias Moers, presidente del consejo directivo de Mercedes-AMG, dijo:

“Con esta decisión estamos complementando estratégicamente nuestra tecnología modular y adaptándola a nuestros requisitos de rendimiento. En un primer paso que incluye el turbocompresor electrificado -un ejemplo de la transferencia de la tecnología de la Fórmula 1 a la calle, algo con lo que llevaremos los motores de combustión turboalimentados a un nivel de agilidad antes inalcanzable”.

La idea detrás de la versión de calle del ‘MGU-H’ no es aumentar el rendimiento mediante la entrega de caballos de fuerza extra, como en la F1, sino ayudar a mejorar el tiempo de respuesta del motor y minimizar el retraso del turbo.

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Su uso en el auto de calle debería mejorar el tiempo de respuesta a la entrada del acelerador y mejorar la sensación general de conducción, a la vez que permite un mayor par motor a un menor régimen.

Mercedes-AMG “baja” tecnología de los circuitos a vehículos eléctricos de “calle”

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